
Hablando una noche del pudor recordó aquellos momentos. Seguía siendo todo tan convencional, nadie se atrevía a reprocharle una sola palabra, nadie entendía como pudo haber vuelto y fingir que todo va bien. No todo va bien. En cualquier caso se veía solo, empotrado en ese viejo sillón con la única compañía de una luz tenue, imaginando que era otoño por el simple hecho de ver caer las hojas de los árboles. Y cada noche se aferraba a su almohada y la empapaba de lágrimas, rogando que llegara la primavera, que cayera una estrella en el portal de su casa. Nunca gozó de la compañía de su dama, no podía más que soñar cómo su mano se entrelazaba con otra. Y aún así quiso amar, y aún así intentó saltar, huir de su baile eterno con la soledad, golpeando cada lamento ajeno. Y aún así seguia siendo todo tan convencional.
19 de abril de 2008
Todo tan convencional
18 de abril de 2008
Adagio y Allegro al recuerdo
Que Virgilio guíe tus pasos porque sólo él puede batallar por mi salvación. Niente. Los rumores se han calmado y el spicopompos ha dado su misión eterna por concluida. Cristo ha liberado a los justos y ahora estoy sola en el parnaso. Todo es como un silencio hecho a hielo. Aquí ya ni siento el dragón de nicotina extraviado en mis entrañas. No creas que rozo ni siquiera el dolor, mi castigo es la ausencia del sentir. Las estrellas caen del cielo y San Juan oye el galopar de sus siete jinetes. No suenan trompetas, es más como una algarabía. Si cuando debiste no arrinconaste mi sentencia fue porque el sabio destino te lo impidió, yo era la perdición, un full de jotas sietes y las demás cartas en blanco. Los diablos en júbilo se desvanecen en sombras. Lo que oigo me asusta. Ha vuelto mi amiga la Parca y su inseparable compañera de batallas, la guadaña. Creo que mis rezos serán mi último alegato. Sólo me queda la fuerza y la arrogancia que teñían mi sangre ahora y entonces para convencer a la Corte de Vaco. Embriagados han fallado a mi favor y todo ha terminado. El poeta romano me aguarda.
3 de marzo de 2008
Become a monster

¿Y ahora? Retuerce cada esquina de su diario, recordando cada una de las caras que pisoteó. Y desde el otro lado de la puerta no logras más que percibir el denso humo que desprende cada cigarrillo. Escuchas desde fuera como abre la mirilla y deja caer delicadamente su mano derecha sobre el marco. Te alejas. Miras hacia abajo y ves como sus pies hacen dos sombras inmóbiles al trasluz, finges arrodillarte para mirar mientras no dejas de observar, fijamente, la manivela. De repente tus mejillas se alborotan, tus rodillas tiemblan contra el suelo y el puto codo derecho no para de tambalearse, sientes como tus gotas de sudor chocan contra el suelo, sientes como tu corazón estalla a cada latido, como tu garganta murmura lamentos cuando intentas tragar. Pero no dejas de prestar atención a cada uno de sus movimientos. De un suspiro nace un destello desde un charco de agua que tienes a tus pies, lo miras fijamente y te ves reflejado en él; levantas la cabeza y te vuelves a mirar, asumiendo ser el monstruo en el que te has convertido.
miedo a afrontarlo.
Una cruz para cada alma,
un alma para cada cruz.)
1 de marzo de 2008
Buscando un poeta...
Y vuelves a mirar a través de la ventana, alejado de sueños y magia, alejado de hábitos y burdas presunciones. Juzgas cada detalle de tu amargo día, tratando de no lidiar con la desesperación otros veinte minutos más. Frotando cada recuerdo contra la pared, jugando a olvidar la forma correcta de hacer feliz a alguien. Jugando a ser uno mismo.
Y vuelves a mirar a través de la ventana esperando una sombra que te haga negar mentiras, aún sabiendo que te has preparado mil y una de ellas para dibujarle una sonrisa a tu conciencia cuando termine su atropello. Feliz en el momento en que se pone el sol, no tanto cuando la luz te hace recordar copas y torturas.
Y vuelves a mirar a través de la ventana, mudo, obligado a reir, a espantar la oscuridad con un grito de júbilo, a cacarear y golpear con orgullo tu pecho, a fingir no sentir dolor.
4 de febrero de 2008
eRóTiCo...
2 de noviembre de 2007
Primer escalón (Segunda Parte)
Bajaba las escaleras con lentitud, mirándo cada ocho segundos a su izquierda para verse reflejado en aquel inmenso espejo. Nunca había estado tan nervioso, creía recordar que nunca había respirado con tanta dificultad; pero claro, no era precisamente un tarde de invierno como otra cualquiera. Mientras simulaba rezar intentaba secar esa mezcla de lágrimas y sangre de su cara, pero su mano no paraba de temblar. Y no podía parar de llorar. Pese a la falta de luz sus ojos brillaban como luciérnagas, alumbrando a su paso el siguiente peldaño. Y el siguiente. De las delicadas muescas de las paredes surgían, tímidamente, débiles susurros de viento que le silbaban y atormentaban, moviendo sutilmente los pelos de su cara, apartándolos de sus ojos. Pedazos de su desarraigada infancia nacían como destellos en su mente, recuerdos incompletos que se negaba siquiera a mencionar, momentos que por siempre gozarán destrozando sus ilusiones. El más profundo de los silencios le acompañaba, acompasaba cada uno de sus pasos. Un oscuro remordimiento le ayudaba a seguir bajando pálido e inerte como una hoja que cae antes de tiempo en otoño, cobarde como nunca antes había sido. Y sin atreverse a mirar hacia arriba encaró su último paso casi sin fuerzas, sujetó su propio cuerpo con ambas manos apoyadas en la pared y bajó el primer escalón de una escalera que nadie volvería a subir.
29 de septiembre de 2007
Craso error.
Puedes, si quieres, prometerle a tu conciencia que intentarás aguantar toda una noche sin mirarla; pero tú quieres morderle el cuello, saborear su pelo. Y sin duda esperas una respuesta agradable, alguna reacción alentadora que te haga imaginarte a su lado. Joder, abre los ojos, todo eso queda más allá de tu iniciativa.
¿Esperarla a ella antes de reaccionar? Craso error. Y punto.
21 de septiembre de 2007
Reflexiones
- Ahora dime que todo está en la mente, si es que llegas a creer que existe la mente como tal. Para tí todo es una simple reacción química, que hasta algo tan primitivo como el amor es sólo un cúmulo de situac¡ones, circunstancias y confusiones.
- ¿Y que esperas que crea? Para mi es más gratificante pensar que el hecho de amar es algo que provoca mi cuerpo por su imperfección, prefiero entender que como persona no necesito estar cerca de alguien o sentir su afecto.
- Contigo quería yo hablar. Es tu forma de ser convincente. Odio cuando aún sabiendo que no pienso como tú logras que dude sobre lo que defiendo.
- No es algo que puedas elegir. Piensa que por algo estoy ahora donde estoy.
- Pues siento decirte que me es indiferente cual es tu posición. Desde mi punto de vista prefiero creer que quien me quiso lo hizo por mi persona y no por un improbable cúmulo de sucesos. Que da igual en la época en la que estamos o si todavía no se ha pintado la Gioconda, me reconforta pensar que nos hubieramos querido igual.
- Ejem, pues nada Don Juan, si lo que deseas es que te de falsas expectativas, que te consuele diciendo lo auténtico de lo que sentiste... prefiero darte una piruleta, me costará menos.
- Mira enano cabezón, baja de mi hombro. Ya vendrás solo cuando te necesite de verdad.
23 de agosto de 2007
Luego está ella

Déjalo estar, no tiene más explicación. Gozas de un suspiro sano y te arrepientes de aquello que hiciste hace ya alguna década. Logras aferrarte a los rincones de tu intelecto, buscas en ellos lo que te puede ayudar a deshacerte de esa dama de blanco; pero la soledad puede ser una gran amiga si goza de tu desconfianza, aunque no duda asolar tu estado de ánimo si le pides que te extienda su mano. Y sin tartamudear en exceso podría aún conseguir que se diera la vuelta de vez en cuando, pero en ocasiones es cuanto alguien desea tener a su lado. Y sí, con miedo tratas de explicar ésto como si estuvieras narrando un cuento, pero odias cuando al final tiendes a fruncir el ceño para evitar llorar delante de ese niño que te escucha tan tan atento. Y sí, lo derivas en desolación, guerra y esas cosas que tanto nos importan, pero tiendo a pecar de hipócrita cuando aún sonrío al hablar de ella y de lo feliz que soy cuando me acompaña. Claro que, bueno, mirándolo desde el otro lado del espejo, el afortunado soy yo.
(Confío no ande perdido)
31 de julio de 2007
Jugando a ser García Márquez

Que nunca viera cómo amanece, tocar la nieve, sentir el viento en su cara, la luz en sus ojos. Que nunca sintiese dolor, amor, gula... que nunca gozase con la virtud de hacer reir a la gente. Jugar a ser aquel mono que llora cada vez que anochece, hundirse poco a poco entre las sábana y fundir todos sus sentimientos en una sola carta. Que siempre espera ver la reacción de quién le acompaña para darle una palmadita en la espalda. Ser el hombre cuyo libido y ego frenan sus propios institos altruistas, sus principios más primitivos. Parecer seguro en cada paso al caminar, titubear por dentro pensando en el solo hecho de avanzar. Cacarear orgulloso sus hazañas, apaliar su mirada mientra las recita cabizbajo. Truncando cada decisión se acerca con frivolidad a la salida, para después volver corriendo y jadeando cada lamento que le susurró aquella noche. Simular estar seguro de cuanto cantas.
28 de julio de 2007
Sin alas para volar

...Soñar...Soñar que no hay nada que atenúe tu estado de ánimo, que a quien más quieres duerme a solo dos suspiros de tí. Saber que no tienes que temer por ella, que no vas a olvidar como huele su pelo ni la increible manera que tiene de hacerte sentir bien cuando está a tu lado. Imaginarse capaz de hacerla sentir especial... cómo es para tí.

...Despertar... Abres los ojos y te encuentras mirando a la pared de tu habitación, con los pies helados y las últimas lágrimas aún en la cara. Recuerdas su belleza, su mirada, la última vez que le dijiste "te quiero" y sientes como necesitas decirselo una vez más. Recuerdas como sollozabas cuando la imaginabas a tu lado... sonriendo.
12 de julio de 2007
3. Un solo segundo
Decía que sus sueños tenían algo de profanos por lo alejados que se situaban de la idea de divinidad. Un solo segundo le bastó para saberse dependiente de aquel recuerdo, de aquella imagen, habiendo intentado apartarlo de su memoria a cada instante.
Curiosa como todas y valiente como pocas inclinó ligeramente la cabeza, buscándola. Se situó firme delante de la puerta y la abrió con un ligero empujón, esperando así que la estridente melodía cesara. No imaginaba como sería esbozar en el aire todo lo que en ese momento sentía, aquel miedo que evitaba que pudiera dar un paso sin titubear, que pudiera alzar la cabeza y buscar. No podía más que dejarse llevar por la voz y la música, por la curiosidad y la incertidumbre, por una inexplicable necesidad de hacerse daño.
19 de junio de 2007
23.03

Son las once de la noche y aún sigo aquí. Siempre escribiendo sobre lo mismo, esa mierda que nadie consigue entender. Y no me gusta. No sirve de nada llenar un escritorio de un montón de hojas desordenadas para pretender hacerte creer que estás aprovechando el tiempo cuando a solo dos metros de ti hablan de neodarwinismo, biotecnología y esas cosas. Y sin lograr hacer nada al respecto te abrazas a la idea de superación, ambición, ego y demás. Y sin hacer nada.
Exprimir una idea al máximo y pretender que una transición suene tan original. Paridas por el estilo. Ésto es algo que no merece la pena leer, dejando a una lado lo que tenga intención de significar. Pero claro, es difícil no repetir lo mismo una y otra vez. Eterno retorno según el bigote ese que trataba a los caballos de usted.
Tiras la moneda un número impar de veces y siempre sale su cara (lo que puede llegar a significar esa persona para ti, un hermano, tu princesa). Son las pequeñas cosas las que te hacen cambiar. Es ese desayuno en que recuerdas verla sonreír, es ese cuadro que alguien pintó para ti. Cerrar los ojos e imaginar cómo sería tu vida con solo una canción de Sabina y un montón de monedas en el bolsillo.
Malgastar otro buen título. ¿Alguien da más?
14 de junio de 2007
Castillos en el aire
25 de mayo de 2007
Nada que no puedas saber
Entonces él le agarró fuerte la mano y prometió no volver a leer aquella historia donde la princesa se arropaba cada noche con su manta de seda color fresa. Sabía sin embargo que muchos de sus sueños dependían de leer ese viejo libro, sabía que renunciar a ello iba a suponer perder durante un tiempo todo cuanto quería siquiera imaginar. Pero nunca nada había conseguido atraparle tanto como ver sonreír a su princesa y a pesar de querer aferrarse a cada instante tuvo que guardar su preciado manuscrito bajo la cama sin poderlo terminar de leer.
Pensó en aquel momento secar sus lágirmas y desenfundar su espada, subiar a lo más alto de la más alta torre y quitarle esa nube de la cabeza, hacerle ver que la felicidad la tenía en sus manos y no era para usarla como puñal y pañuelo. Entonces él la miró a los ojos y pudo ver cómo se sentía, pudo verla desplomarse en su conciencia y apagada, a pesar de que tal orquídea como ella no debería sentirse nunca marchita. Y coincidiendo con la idea de voluntad gozó en plenitud de su poder de decisión y la dejó nadar en su arrepentimiento bajo el constante susurro de su voz, porque sabía que en cualquier momento le iba a recitar el final de la historia y ella volvería a sonreír como solía hacer.
18 de mayo de 2007
SoLo MiRa a Tu AlReDeDoR... Y LloRa...
Y cuando me vine a dar cuenta me encontré como simpre, murmurando insaciable lo harto que me sentía de darle explicaciones a la almohada, de decirle que es más fácil llorar sólo que andar cabizbajo todo el día. Noté lo difícil que era sentirme hundido en una sombra, entre su júbilo y mi dolor , entre su miedo y el mío. Haciendo algún tipo de reflexión llegué a la clara conclusión de lo desaconsejable que es llenar una pared de recuerdos y mirarla cada noche antes de acostarte, que te crea una cierta dependencia que temes alejar y a la que prefieres evitar con vulgares oraciones. Pero siendo algo impulsivo y no tan evidentemente necio reflejé lo que de verdad quería y me dispuse a encontrar una solución, por muy remota que fuese. Quemar todo cuanto en la pared había colgado era una de las más cobardes tretas, ocultar cuánto deseaba y no pelear por ello suponía asentir sumiso y a ojos cerrados las decisiones de alguien que divaga.
Y recuerdo ciertos momentos en que me mantuve callado, en lo que cuánto más sencillo hubiese sido mirarla a la cara y suspirarle esos cuatro sonidos inconexos que tenía en mente. Pero evito pensar en que tenga que asumir muchos de sus delirios, porque aún sintiendome reincidente en el fracaso y escaso de epístolas no temo al gritar por lo que se puede remediar.
2 de mayo de 2007
Puta locura mental
Para un gran amigo con todo el cariño del mundo.
(Untitled)
Nunca te lo había dicho antes pero todo cuanto pasamos lo guardo en esa caja que encontré bajo tu cama, cada foto que nos echamos y cada sonrisa que me regalaste. Temía encontrarme contigo de cara esta noche, ya no me sonaba nada de lo que había pensado decirte y había borrado de la memoria de qué manera debía cogerte la mano mientras te recitaba esa poesía. Joder, aún sigo recordando cómo olía la ropa después de varios Camel.
Y bajo la triste luz de una bombilla me doy cuenta de lo mucho que merece la pena querer llorar por algo tan nocivo, de lo que cuesta dormir mientras te golpea la cabeza y de lo mucho que me ha gustado tu odio.
23 de abril de 2007
Incertidumbre

Adelante, he dejado la puerta abierta. Sólo tienes que inclinarte, te voy a susurrar algo al oído. Espero no morderte cuando te acerques pero es que estoy algo nervioso, irascible, y perdona mi inquietud pero no puedo dejar de mover la pierna. No sé qué coño me pasa; será por eso de olvidar, que nunca recuerdo cómo hacerlo.
Resulta que últimamente me cuesta trabajo ponerme las zapatillas (manías mías), y más aún levantarme de la cama, sobre todo después de haber estado recitando todo lo que me escribiste como uno de esos putos locos melodramáticos. Aunque no se qué puedes esperar; se trata de mí, de mi incomprensible adicción a la cobardía y de esa incompatibilidad con la conformidad (errante). Y la cuestión es que no me cuesta mirarte a la cara y me produce (sí, ¿porqué no?) apatía creer que nada de lo que digo o te hago ver prolifera.
Deduzco que la incertidumbre por la que paso no es más que otra caída en la más sana bipolaridad, que el reflejo de lo que espero está ahí detrás… solo tengo que asomar la cabeza. Y reconozco que en ocasiones no está de más sentir que el mundo estalla en tus pies. Sólo quítate el maquillaje, cierra los ojos y suelta el volante.
17 de abril de 2007
Ouch, I have lost myself again
Balbuceo como cualquier otro lo haría y me tatúo sombras como un idiota mientras escucho Pink Floyd. Parece que con esto quiera desear hacer ver lo que en realidad anhelo, un poco de juego autocompasivo y algo de ese bienestar irreal que por algo tan ilógico como mi vagancia racional menosprecio (confío no ande perdido). Y no sólo por esas razones espero sentado una reacción de la que nadie está advertido, más bien gozo con la idea de encararme contra el espejo y apuñalarlo una y otra vez.
Sería curioso destacar que todo lo que en principio me lleva a escribir ésto no es mencionado, que si bien aludo a ello confío se entiendan dichas premisas. E inconformista acecho el reflejo de esa burda imagen, sin darme cuenta de que la historia de un iluso se escribe en partes sucesivas.
25 de marzo de 2007
Ésta es mi mejor excusa
Te acercas con miedo, titubeante, porque a pesar de esos horribles ojos marrones consigue que no seas capaz de apartar la mirada de su cara. Y éso te hace sentir débil.
Te das cuenta de lo dificil que parece huir, es entonces cuando sumiso agachas la cabeza y entre sollozos y lágrimas la esperas mirando a través de la ventana. E intento por un instante (hipócrita) no besarla y alejarla de mi, aunque se que me va a costar. Pero soy débil, si.
Y muy a mi pesar no quiero enfrentarme a ella, prefiero su perfume y su pelo, prefiero su horrible mirada, prefiero terminar tarereando a los Delinqüentes.
...No se sorprenderá...
18 de marzo de 2007
No soy tan original ®
Basta con sincronizar lo que escribes con una buena canción, algo que disimule lo que en realidad quieres decir pero que no defraude, eso nunca. Y el caso es que confío en que ésto quede aqui, entre nosotros, porque puestos a pensar y pensar se necesita ser demasiado crédulo para confudir esta mierda con otra mierda mejor (yo el primero).
Mientras tanto me miro en el espejo e intento quitarme esa enorme nariz roja que de vez en cuando me sale... así, por las buenas. Y ésto no puede ser. Y el caso es que confío en que no todo lo que digo sea para un rato y punto (¿qué digo?), porque puestos a reflexionar y... mmm... reflexionar caigo en la cuenta de que no soy tan original (Joder, repito).
(Voy a darme prisa que la música se va acabando)
Y ya con las gotas de sudor en la frente (me veo sin tiempo) alego que tal bocazas como aquél no merece más que una patadita por COBARDE; porque puestos a razonar y ...ains... razonar, quizá no estemos escuchando la misma canción.
4 de marzo de 2007
2. Como cada mañana
Acostumbraba... acostumbraba a desear que todo duraría, sabiendo como ya sabía que ella no iba a esperar a que un inepto le prometiera la Luna y algo más. Joder, aún cuando tenía claro lo que debía hacer pretendía ser ese gilipollas adulador que lo intuía todo sencillo.
Y según la miras a los ojos sabes que desde aquél día no es la misma, que si todavía no había tenido la oportunidad de soñar aquellos minutos no fueron justos.
6 de febrero de 2007
1. Réquiem
Permanecía dormida con la mano apoyada en la ventana, como siempre. Sujetaba firme a Dubo con la mano izquierda y exalaba aire con tal armonía que adormecía el ambiente.
Sin causa alguna se despertó en aquella blanca habitación donde no había nada colgando de las paredes, lo que la despistaba algo. La cama distaba bastante del suelo, creía recordar, y tenía miedo a bajar.
Un débil surruro se percibía en la otra habitación... allá, tras la puerta. A medida que iba recobrando su entera percepción podía oir una melodía difusa que pretendía conservar cierta calma en el ambiente. Confusa miraba a su alrededor sin conseguir reconocer nada de lo que la rodeaba, sólo ese exceso de luz.
La música se dejaba notar cada vez más y atraía a la jóven a cruzar la puerta.
Sin soltarle se atrevió a bajar de la cama, notando que ésta estaba entonces apoyada en el suelo, y salió de la habitación cruzando la puerta, que se abría a medida que ella anvanzaba. Tras recorrer el largo pasillo blanco se situó delante de una habitación ligeramente entreabierta, desde donde se filtraba aquella armonía, ese melódico sonido que debía estar cantado para dioses.
Curiosa como todas y valiente como pocas inclinó ligeramente la cabeza, buscandola...
22 de enero de 2007
Soy feliz

Y claro, llega el momento en que tu hijo te pregunta por la felicidad, tú frunces el ceño y con los labios titubeantes le dices: "Yo una vez tuve pelo" o "encontré a la mujer que quería para mi". Y el niño con la nariz llena de pecas se da la vuelta "feliz" mientras tararea la canción de los dibujos que vió por la mañana, mientras tu te quedas hecho polvo pensando "¿qué coño será eso de la felicidad?".
Y claro, te acuerdas de cuando eras pequeño, entonces querías ser astronauta y tener una granja con muchos animales... para tener ocupados los fines de semana. Ahí si eras feliz. Pero cuando pasan unos años te das cuenta que lo único que consigues es que la responsabilidad se te clave en la espalda, en ese momento te dicen que tu abuela tiene cáncer o que tu hermana es adoptada (suerte que no puedo presumir de eso).
De repente, sin saber porqué, te sacas la cartera que guardas en el bolsillo derecho de la parte de atrás de tus pantalones y miras la foto de tu mujer, la tapas con el dedo pulgar y piensas: "mi novia de los 18 era más guapa". Sin quererlo te entran unas ganas horribles de agarrar al enano del pelo tieso por el cuello, pero no puedes.
Y claro, en ese momento dices: "soy feliz".
16 de enero de 2007
Bienvencido
Inauguro con una copa y una oliva de esas con hueso mi blog, donde espero que hencotreis algo que os guste o al menos os entretenga (aunque solo sea la falta de ortografía de antes). Sin más que añadir...






